lunes, 31 de octubre de 2011

La importancia de la sensibilidad artística


El arte, cuando fluye por la grandiosidad de su ilimitada textura, se convierte en una herramienta espiritual, casi mágica; se convierte en ese vehículo que los antiguos decían que caminaba hacia dios, por no tener, supongo, palabras para describir las bondades interiores que produce, tanto en su creación, como en su disfrute.

En estos tiempos de desarrollo tecnológico y crecimiento desmesurado, el arte también se ha visto adherido a la ley de los objetivos económicos, y sobre todo, a la ley del público; aunque en realidad, el verdadero artista, la creatividad natural e inexpugnable del verdadero artista, nace con independencia del número de receptores que pueda llegar a tener. El arte por el arte, aquel con el que el artista se entrega por completo a su obra, aquel que nace de lo más profundo de su ser, es herramienta que eleva nuestra sensibilidad, es vehículo indiscutible para llegar a lo más cercano a la eternidad.

El arte que se debe a la masificación, o a la remuneración, no suele tener estas capacidades; hay quien, incluso, opina que no se debería llamar arte. ¿Qué es el arte? Respuesta incontestable. Para mí no hay más que sentir, escuchar, y comprender más allá de la cabeza, o de la memoria, comprender con el corazón sensitivo, y dejarse llevar por el barco que navega entre las sombras y las luces de los artistas. Aquel que no tiene destino fijo y que, sin embargo, eleva los mares a la categoría de océanos, es, sin duda, arte.

Por eso es tan importante que retornemos a la creatividad más pura, a aquella limpieza penetrante que elimina las burbujas de egoísmo que habitan arraigadas dentro de nosotros. El arte nos hace ser mejores seres humanos. El arte engrandece el espíritu y sobre todo, desarrolla esa sensibilidad endurecida por la oscuridad de estos tiempos, por la materialidad pegajosa y obtusa que se introduce en nuestras casas y en nuestros cuerpos, con total independencia de nuestra voluntad.

Devolvámosle al arte la categoría que un día tuvo, y abramos nuestra sensibilidad a la profunda emoción que es capaz de despertar.


"Solo por un corto tiempo nos has prestado el uno al otro.
Porque es cuando tú nos dibujas que adquirimos contorno.
Cuando tú nos pintas tomamos forma.
Cuando tú nos cantas, adquirimos voz.
Pero solo por un rato nos has prestado el uno al otro.
Porque al igual que las líneas trazadas en cristalina obsidiana desaparecen
y el color verde de las plumas del quetzalcoatal se desvanecen,
y la cascada se sumerge durante el verano - así nosotros también desaparecemos.
Solo por un corto tiempo nos has prestado el uno al otro"
Poema de los indios navajos

4 comentarios:

  1. Me has pinchado la yemita y recuerdo que sangro. Gracias.

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  2. Gracias a tí, Anónimo, por leer y comentar

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  3. bueno cuando pienso en la sangre me muero

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  4. esta bueno me gusto resto.... gracias me ayudo con mi trabajo :)

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